Quienes Somos

Iglesia Comunidad Cristiana de Tampa pertenece a la Alianza Charis que remonta sus raíces familiares a Alemania, en donde, en 1708, un pequeño grupo de seguidores sinceros de Cristo se comprometieron a formar una iglesia que fuera fiel a las enseñanzas del Nuevo Testamento. Sin embargo, reconocemos que nuestros fundamentos espirituales están construidos sobre el trabajo más amplio de hombres y mujeres piadosos a través de la historia, quienes trabajaron fielmente para interpretar y aplicar la verdad de Dios. Mientras que diferentes expresiones de nuestras creencias se han elaborado a lo largo de nuestra historia, hemos afirmado reiteradamente nuestra lealtad inquebrantable a Jesucristo, la Palabra Viviente, y a las Santas Escrituras, la Palabra Escrita, como nuestra autoridad final en todos los asuntos de fe y práctica.

A través de siglos, nuestro movimiento ha conocido tiempos gloriosos de progreso y tiempos tristes de distracción por temas secundarios. Por la gracia de Dios, hoy somos una familia global de iglesias que comparten un compromiso común para comprender la Palabra de Dios (Verdad Bíblica), para vivir como Pueblo de Dios (Relaciones Bíblicas), y para cumplir con los Propósitos de Dios (Misión Bíblica). Este compromiso triple es compartido por congregaciones diversas, geográfica y culturalmente, que se identifican con nosotros.

 

 

 

 

Nuestra Misión

ICC de Tampa existe para ayudar a las personas a:

Conocer a JESUS

Encontrar una familia

Vivir en libertad

Descubrir su proposito

Iglesia Comunidad Cristiana de Tampa Pastor

Familia Pastoral

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Ministerios de ICC

Nuestras Creencias

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El Centro

Declaramos que Jesucristo, la Palabra de Dios encarnada, tal como está revelada en la Biblia, la Palabra escrita de Dios, es el unico Salvador y Señor. Cristo es el centro de nuestra experiencia biblica compartida.

El Núcleo Evangélico

Afirmamos nuestro compromiso con el siguiente núcleo de verdades de la Biblia que compartimos con otros creyentes genuinos en Jesucristo:

Hay uno y sólo un Dios verdadero, el Dios de Abraham, Isaac y Jacob. Él es el Creador y Señor de todo, existiendo eternamente en tres personas, nada menos ni nada más: Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Juan 1:1-14

Jesucristo es plenamente Dios, y existe eternamente. Todo fue creado por Él y
para Él. Su encarnación tuvo lugar en el vientre de una virgen. Se hizo hombre, pero nunca pecó. Murió una muerte sustitutiva para expiar el pecado, resucitó físicamente, y ascendió a los cielos, en donde es plenamente Dios y plenamente hombre, y está ministrando hasta que venga de nuevo.

El Espíritu Santo es plenamente Dios y existe eternamente. El es una persona, y estuvo involucrado en la creación y en la inspiración de las Escrituras. Sus trabajos de convencer y
regenerar son esenciales en la salvación del creyente. Los creyentes tienen el beneficio y el  gozo de ser llenos y de andar en el Espíritu para tener el poder en la vida cristiana, el servicio y la misión.

Los sesenta y seis libros, y sólo estos, conocidos como el Antiguo y Nuevo Testamento, son la Palabra escrita de Dios. La inspiración y supervisión de Dios de la escritura de cada palabra de la Biblia, garantiza que lo que ha sido escrito es su Palabra y por lo tanto autorizada, verdadera y sin error en los manuscritos originales. Dios preserva su Palabra, que es poderosa y eficaz para cumplir con su propósito de salvación entre las naciones. El Espíritu de Dios ilumina la mente de los creyentes de cada cultura para comprender, aplicar y divulgar la verdad inmutable de las Escrituras, en formas frescas y relevantes para el beneficio de todo el Cuerpo de Cristo.
Dios creó al hombre y a la mujer a Su imagen. Como resultado, todas las personas son
portadoras de esa imagen. Sin embargo, el posterior pecado de Adán resultó en una condición de muerte espiritual, la cual todas las personas han experimentado desde Adán, distorsionando la belleza de la imagen de Dios en ellos, en cada aspecto de la vida. Esta condición de muerte espiritual ha hecho a todas las personas incapaces de salvarse a sí misma y las lleva a la muerte física. Por lo tanto, el nuevo nacimiento es necesario para la salvación,
La salvación dada por Dios es eterna y completa, sólo por gracia, recibida como un regalo
gratuito de Dios solamente a través de la fe personal en el Señor Jesucristo y en Su obra terminada, ya que Cristo declara a los creyentes justificados en Él.
Existe una iglesia verdadera, la cual es llamada la Familia de Dios, el Cuerpo de Cristo, y
el Templo del Espíritu Santo. Está formada por todos los verdaderos discípulos de Jesucristo, y se crea por la acción del Espíritu Santo. Las expresiones tangibles de esta Iglesia verdadera se encuentran en las iglesias locales.
El creyente es justificado sólo por la fe. Se espera que la fe que justifica de como resultado la obediencia y las buenas obras, las cuales son el fruto del Espíritu Santo que vive en el
creyente. Las dimensiones de la ética bíblica son tanto individuales como sociales, y se extienden a cada faceta de la vida. Dios continúa fielmente completando el trabajo de santificación, el cual comenzó en la vida de cada creyente con el fin de hacerlo más parecido a Cristo Jesús.
Dios creó una multitud de seres espirituales llamados “ángeles”. Los ángeles justos continúan sirviendo a Dios y trabajan tanto en la esfera celestial como en la tierra. Por su desobediencia, Satanás, un ángel caído, se transformó en el adversario de Dios y del
Pueblo de Dios, llevando consigo una procesión de demonios.Jesucristo venció a Satanás, por lo que el juicio final y la condenación de Satanás y sus demonios es certero.
Los muertos tendrán una existencia consciente en la eternidad, y sus cuerpos serán
resucitados. Los no creyentes, ya bajo condenación, serán sentenciados a sufrir una separación eterna de Dios. Los creyentes, a los cuales ya se les ha otorgado la vida eterna, serán juzgados y recompensados según sus obras, y experimentarán una existencia glorificada y eterna en la presencia del Señor.